Teatro Nacional

El Teatro Nacional de San Salvador está ubicado en el centro histórico de la ciudad capital de El Salvador. Su construcción inició el año de 1911 y terminó en 1917. Es uno de los centros más importantes para las artes escénicas en este país.

La actual edificación suplantó al antiguo Teatro Nacional que resultó destruido por un incendio en febrero de 1910. El siniestro fue descrito por Arturo Ambrogi:Óperas italianas, zarzuelas, dramas y prestidigitación, conferencias científicas, conciertos de caridad y filmes cinematográficos …todo se convierte en un sueño humeante.

A través de un concurso internacional promocionado por el Estado salvadoreño, fue elegido el diseño del arquitecto francés Daniel Beylard. El año siguiente, el día 3 de noviembre, inició la construcción de la estructura cuya primera piedra fue colocada por el mismo Presidente de la República, Manuel Enrique Araujo. Seis años después fue inaugurado.


Durante los años 1975 y 1976 se realizaron remodelaciones. Debido a los Terremotos de 2001 sufrió daños considerables y después de nuevas reparaciones iniciadas en 2003, por parte de CONCULTURA, reinició sus operaciones el 23 de mayo de 2008. Fue reinaugurado el 29 de septiembre del mismo año por el entonces presidente Elías Antonio Saca.

El inmueble se encuentra localizado al costado sur de la Plaza Francisco Morazán sobre la Calle Delgado. Ostenta un estilo Renacentista Francés con detalles RococóRománticoArt Nouveau. Tiene capacidad para 650 asientos.1 Posee palcos de tres niveles, de los cuales destaca el Palco Presidencial en la segunda elevación. Asimismo se encuentra una cúpula elipsoidal que contiene un mural del pintor Carlos Cañas y una llamativa lámpara de cristal. Otros espacios incluyen el Vestíbulo, Sala de Cámara, Gran Foyer y la Pequeña Sala para obras de menor montaje y duración. Fue declarado Monumento Nacional en 1979.

Historia de los Frecos

Nació en el seno de una familia humilde con disposición artística, ya que los tíos paternos eran pintores de carteles publicitarios.Desde niño Carlos Cañas mostró una sensibilidad especial hacia la naturaleza y el arte. Fue Mauricio Aguilar quien ejerció una influencia decisiva en su juventud, ya que le instruyó en la plástica europea de ese tiempo. Para 1945, Cañas lideraba el grupo de jóvenes artistas denominado «Los independientes», de raíces «proletarias» quienes querían que tanto el arte como la pintura fueran tomadas en cuenta en todos sus aspectos culturales, sociales y económicos. Ellos se oponían a «Los académicos», alumnos en su mayoría de Valero Lecha que tenían «una forma anacrónica de practicar la pintura. Sin embargo, fue durante su estancia en España, adonde aprendió a darle valor «a las personas, el valor a lo humano», según el mismo refería. También fue allí adonde conoció a su esposa Carmen Gutiérrez, oriunda de Arnuero.
Durante su carrera pictórica, Cañas retomó una variedad de estilos e influencias, las cuales fueron retratadas en obras con matices precolombinos, y principalmente en el arte abstracto de los años 1960 tras su retorno de España; que para el antropólogo Ramón Rivas: «Era en el tiempo en que salir con ese tipo de arte en un país como el nuestro era lo mismo que un disparate». Por su parte, Roberto Galicia opina que Cañas causó «una verdadera revolución en el campo de las artes salvadoreñas» con esa propuesta.
Su obra contiene además la temática política, y una etapa colorida entre las que destaca el mural del plafón de la Gran Sala del Teatro Nacional. José Roberto Cea opina al respecto:
«Cañas reúne en sus cuadros la mayoría de las expresiones plásticas de los otros pintores salvadoreños. Así como él viene de otras experiencias pictóricas ajenas, de él vienen muchos pintores. Ha sido el recipiendario-provocador, influenciador-influenciado.»

Su lienzo más conocido es Sumpul (1984), un homenaje a las víctimas de la masacre del río Sumpul de 1980, la cual «tiene tonos fríos, oscuros, grises, lo que pone al espectador en una atmósfera de sueño o pesadilla», según el experto Rodolfo Molina. Se dice que dicha pintura llegó a ser descolgada por un «indignado» diplomático salvadoreño en la Exposición Universal de Sevilla del año 1992.
Ya en la longevidad, el artista se encontraba en búsqueda de la «gran síntesis», un mezcla de arte primario, americano, con cierta cercanía con el arte europeo;en suma, la etapa final de todo hombre, artista, poeta, en la que buscaba simplificar los sistemas con los que había empezado a trabajar.
Otras manifestaciones del arte de Cañas se encuentran en acuarelas, grabados, ilustraciones en libros de cuentos, poemas, y libros sobre historia del arte. Una de sus creaciones literarias fue Cañas por Carlos Cañas del año 1976. También durante los años 1950´s y 1960´s realizó decoraciones, y diseñó el vestuario para el Teatro Universitario y compañías teatrales de El Salvador.
Áspero en ocasiones, amante de la soledad, apasionado de su oficio, firme en sus convicciones, y muy crítico del escaso entorno cultural en el que se desarrolló, Carlos Cañas es considerado un pilar dla plástica salvadoreña. Falleció el 14 de abril de 2013 de un paro cardíaco.

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